Viajar con animales puede complicar seriamente la organización de unas vacaciones si no se toman algunas precauciones necesarias.
Un nuevo pasajero
A la hora de planificar un viaje, es muy importante adaptar sus características si entre los pasajeros se encuentra una mascota. Las precauciones se deben tomar con antelación, y es recomendable ser precavidos ante los posibles imprevistos que puedan surgir. En primer lugar, es fundamental tener en cuenta el carácter de la mascota. Si se pone muy nerviosa o no aguanta bien los viajes, no está de más consultar con el veterinario cuál es el mejor método para transportarlo. Asimismo, se puede solicitar la receta de un medicamento contra los mareos o incluso recurrir a un calmante si el trayecto va a ser especialmente largo. Si se va a viajar con animales al extranjero, las precauciones se doblan.
Documentación en regla
Para empezar, no hay que olvidarse de llevar en todo momento los certificados veterinarios correspondientes, incluyendo la cartilla de vacunas. Algunos países solicitan esta documentación a la hora de cruzar sus fronteras con animales. Para comprobar todos los requisitos, es recomendable llamar por teléfono a la embajada del país a visitar. De esta manera, los dueños podrán estar seguros de que no se dejan ningún documento necesario en casa, evitando problemas que podrían lastrar las vacaciones. Viajar con animales requiere llevar la identificación en todo momento. Por otra parte, no hay que olvidarse del transportín, que debe adecuarse a las medidas del animal y que servirá para transportarlo en medios de transporte públicos o para no importunar a otras personas en circuitos cerrados. Si se trata de traslados en coche, los animales deben viajar en la parte trasera sujetos con una correa especial. Si se trata de un animal grande, lo correcto es transportarlo en una zona aislada por una rejilla y separada del resto de viajeros. Dentro de un avión, la normativa cambia según la aerolínea. Las pequeñas mascotas pueden viajar en cabina, mientras que las más grandes suelen transportarse en la bodega, dentro de un transportín.
Foto: Copyright: Jorg Hackemann
La Antártida es un continente que suena a libros de exploradores y a esquimales en iglúes. Es el cuarto más extenso del mundo y, además, durante el invierno dobla su tamaño normal por el montón de hielo marino que se forma en los extremos. Sólo la Antártida posee cerca del noventa por ciento del agua dulce del mundo y su superficie, de hecho, más de un noventa y cinco por ciento, está cubierta por hielo. Un crucero por estos parajes se encuadra dentro de los viajes de lujo: un recorrido por el océano Austral entre icebergs, fiordos, glaciares, pingüinos y ballenas.
Sin lugar a dudas, el extravío de las maletas es uno de los principales miedos de los viajeros después del temor a que le ocurra algo al avión y se produzca un terrible siniestro. Lo realmente malo, es que es un problema que ocurre muy a menudo y prácticamente nadie se salva de sufrirlo al menos una vez en su vida. Pero los viajeros tienen derecho a una indemnizacion maletas
La idea de personarse en el aeropuerto con la intención de encontrar vuelo hacia un determinado destino, sin haber hecho reserva o compra previa, no pertenece únicamente a la ficción. Gracias a la existencia de vuelos de última hora, es posible hacer todo lo anterior y lograr, efectivamente, un vuelo hacia un destino concreto. Sin embargo, los vuelos última hora no son siempre una garantía de poder encontrar asiento en un avión. De hecho, no son siquiera una garantía de poder encontrar el asiento en el vuelo que se espera. Este tipo de vuelos son, eso sí, un recurso ideal para ahorrar dinero al viajar, si no existe la obligación de volar ni se tienen condiciones específicas para el vuelo.
En la actualidad, la forma más común, ventajosa, cómoda y rentable de comprar un billete de avión económico es hacerlo a través de un buscador vuelos baratos. En la red existe una amplia variedad de buscador vuelos baratos que comparan en el instante el precio de los trayectos aéreos seleccionados en todas las aerolíneas que operan esos trayectos, incluidas las aerolíneas de bajo coste. Hace unos años, un buscador vuelos baratos sólo realizaba la exploración entre las principales compañías aéreas, ya que eran las únicas que proporcionaban sus tarifas y disponibilidad de plazas a estas empresas que facilitan la compra de billetes de avión. El buscador de vuelos baratos ha ido aumentando su cuota de mercado y cada vez son más las páginas web que se dedican a este negocio.
El low cost se ha convertido en la tabla de salvación para muchos pasajeros que desean conocer nuevos destinos o que deben desplazarse por motivos de trabajo. Sin embargo, esta forma de viajar empieza a estar cada vez más cuestionada.